Es muy común que se confunda homeopatía con tratamientos
para adelgazar.
Como explique antes, la homeopatía está basada en
principios sólidos y de efectividad demostrada, aunque
negada por muchos, y que sirve para tratar enfermos de
cualquier índole, en afecciones ya sea orgánicas,
emocionales o psicológicas. Aunque la obesidad también es
una enfermedad más y por eso es pasible de ser tratada
también por la homeopatía hay que saber diferenciar entre un
tratamiento homeopático y uno que no lo es.
Los falsos homeópatas, además de poner en riesgo la salud
del enfermo, no le explica al paciente lo que realmente esta
consumiendo. Los remedios para adelgazar en esos
tratamientos furtivos en la que se pretende adelgazar 30
kilos en un mes, no son homeopáticos, son una mezcla
altamente peligrosa de medicamentos tradicionales y que
pueden contener desde diuréticos para bajar rápidamente de
peso (ya que la diuresis hace perder líquido, aunque también
sales imprescindibles para el organismo), junto a hormona
tiroidea para estimular el metabolismo, efedrina o seudo
efedrina que activa el sistema nervioso simpático y así
poder quemar grasas, además de ansiolíticos para
contrarrestar el efecto de ansiedad que producen los
medicamentos anteriores.
Estos compuestos pueden producir desde deshidratación,
calambres, mal funcionamiento renal en personas
predispuestas, hipertensión, ansiedad, palpitaciones,
inquietud, insomnio (le dan hipnóticos para contrarrestar) y
cambios en el comportamiento y carácter, además en poner en
riesgo a pacientes con síntomas latentes o manifiestos de
diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, etc.
La homeopatía no puede hacer bajar de peso de esa manera
así como tampoco poner en riesgo la salud del paciente ya
que no contiene ninguno de los compuestos anteriores.
Como veremos más adelante los medicamentos son
fácilmente identificables por su nombre, ya que son nombres
en latín que hacen referencia al nombre de la especie
natural que contiene y además están seguidos por un número
que indica la dilución y potencia en que se encuentra. Los
medicamentos homeopáticos no son directamente adelgazantes y
si actúan lo hacen en determinados casos favorables y
corrigiendo desde trastornos emocionales y de conducta
(ansiedad por comer, por ej,.) hasta algún mal
funcionamiento metabólico que haga difícil o imposible
adelgazar.
El fin último de la homeopatía es conseguir un equilibrio
y armonía de todo el individuo desde su esfera emocional
hasta el funcionamiento orgánico del mismo.